viernes, 13 de octubre de 2017

El regalo de los patrocinadores

Vuestros Sires y mentores, junto con Tiberiu, os hacen unos regalos antes de vuestra partida. Aparte de dinero para que podáis empezar las tareas de construcción al llegar a Tihuta, os hacen entrega de tres grandes carromatos cerrados, del tipo que unos pocos siglos más adelante harán populares los gitanos. Cada uno de estos grandes carros necesita ser tirado por dos grandes caballos percherones (en total seis animales, que también se os proporcionan). En el interior de cada carro caben, apretandose un poco, hasta cinco ataúdes (se os proporcionan en total diez), y con las puertas y ventanas de los carros cerradas y las cortinas interiores echadas un vampiro que descanse dentro de su ataúd no tiene por qué temer los rayos del sol. De hecho, la forma en la que están construidos los carros permite que, si así lo deseáis, podais escoger viajar a plena luz del día como unos caminantes normales, o podéis elegir viajar de noche y descansar de día. A vuestra elección.


Aparte de los ataúdes y vuestros enseres personales, los carromatos transportan equipo para acampar, enseres domésticos y una semana de alimentos para vuestros criados. El viaje a Tihuta durará en torno a un mes, por lo que será necesario hacer paradas para reaprovisionar la caravana.

Vuestros patrocinadores os proporcionan además una escolta de seis soldados mercenarios y, adicionalmente, siete criados de muy diverso origen. Los soldados son ghouls (y, por tanto, bajo Juramento de Sangre hacia alguno de vuestros patrocinadores). Las estadísticas promedio de cada uno de estos ghouls son:
Fuerza 3, Destreza 3, Resistencia 2
Man ipulación 2, Carisma 2, Apariencia 1
Percepción 3, Inteligencia 1, Astucia 2
Alerta 1, Atletismo 1, Pelea 2
Combate CC. 2, Supervivencia 1, Tiro con Arco 1
Lingüística 1
Potencia 1
Los criados, por otra parte, son meramente humanos, pero todos ellos han sido condicionados mediante Dominación para acatar vuestras órdenes sin alarmarse por vuestras extrañas costumbres nocturnas. Aun así, vuestros benefactores os aconsejan no forzar demasiado la confianza de estos acompañantes.

Estos son los siete criados personales que os han regalado:
  • Ipso de Mirk es un jovencísimo novicio de la orden de los benedictinos, inocente y entusiasta. Al ser el hijo menor de una familia de la baja nobleza, y siguiendo la tradición de la época, su padre le entregó a la Iglesia, y a través de los contactos religiosos de Fyedor ha acabado entrando, como aprendiz, a servir a Jaroslav.
  • Doña Agniezska es una viuda cincuentona, curtida y pesimista (ha enterrado a su marido y a sus siete hijos), con un don para los fogones. Es la cocinera del servicio y se encarga de asistir personalmente a Dana.
  • Lesław de Cracovia es un hombre mayor, calvo y bastante gordo, de movimientos torpes pero mente ágil. Tiene una notable habilidad para la contabilidad y la burocracia. Ha sido asignado como servidor de Aldrich.
  • Marifú (abreviatura de Maria Fuencisla) es una joven y alegre novicia española (de la aldea de Zamarramala, para más señas) enviada por la Iglesia, como tantas otras jóvenes de la época, a poblar los conventos y monasterios de las regiones fronterizas del Este de Europa. El barco en el que viajaba hacia Dubrava (actual Dubrovnik) naufragó en medio de una tormenta a poca distancia de la costa. De entre las novicias, solo ella sabía nadar (gracias a haber pasado su juventud chapoteando en las procelosas aguas de Ciguiñuela) y pudo sobrevivir. Llegada a la cosa, cayó en manos de una red de trata de blancas, fue posteriormente comprada por un señor vampiro y ha acabado siendo asignada como dama de compañía de lady Zoltana.
  • Magda es una tímida y callada doncella que trabaja duramente, ya sea acarreando cubos de agua, tejiendo, lavando ropa en el río, ayudando a doña Agniezska con las viandas o soportando con resignación que los soldados desfoguen sus sucios apetitos con ella. Cuando no está realizando ninguna de esas ingratas tareas, sirve a Bianka.
  • Ștefania es una huérfana rumana de doce años, criada en la calle, a la que se le ha prometido un futuro mejor si sirve fielmente a Sounya.
  • Ibrahïm es un esclavo sarraceno que habla bastante bien la lengua rumana. Antes de ser capturado en una cruzada, se dedicaba al oficio de galeno para animales. Tiene un don para tranquilizar a los caballos cuando estos pasan demasiado tiempo cerca de Cainitas. Asiste a Valrek.
 


Aparte de estos criados y los soldados, vuestros patrocinadores os animan a llevar a vuestros propios criados, y también podéis contratar a cuantos siervos necesitéis, siempre y cuando os de el dinero (que tenéis que economizar para iniciar la construcción cuando lleguéis a Tihuta). Recordad que cuantos más mortales llevéis con vosotros más rápido se agotará la comida y menos espacio habrá en los carromatos.

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