sábado, 22 de septiembre de 2018

Sofía: dramatis personae


  • Basilio el Viejo: el Príncipe de Sofía, del clan Lasombra, tiene todo el porte aristocrático que cabría esperar de un Cainita de su posición. Su estatura es bastante elevada para los tiempos, y su nariz aquilina se ve realzada por un corte de barba impecable. Basilio siempre viste las mejores ropas de la época, con una clara preferencia por el estilo oriental bizantino. En su corte el idioma preferido es el griego, aunque el Príncipe se desenvuelve bien en varias lenguas eslavas, latín, magiar e italiano. Tras el atentado de 1204 que casi se cobró su vida, Basilio ha desarrollado una fuerte paranoia.

  • Ordonio de Palermo: era, hasta su reciente muerte, un Lasombra de origen siciliano y perteneciente a la corte del Príncipe Basilio. Según un rumor, Ordonio formba parte de una red de tráfico de reliquias sagradas, y según Borislav se comentaba que había recibido un gran tesoro recientemente. Investigando sobre él, un equipo formado por Jaroslav, Aldrich, Zoltána, y Sounya descubrió que en efecto Ordonio fue durante unos días depositario de la Copa del Bautista, hasta entregarla a sus superiores del culto satánico de los Angellis Ater. Ordonio solía frecuentar los Baños del Águila, donde los agentes demoníacos se ponían en contacto con él y penetraban en su interior por métodos no especificados.
  • Los Angellis Ater: poco se sabe acerca de los "ángeles negros", aparte de que son un grupo de Lasombra infernalistas de objetivos poco claros, aparte de los de traer la oscuridad eterna sobre la faz de la Tierra y entregar toda la Creación a sus amos demoníacos. La confesión de Ordonio dejó implícita la exitencia de al menos una célula de angellis en Sofía.
  • Ivana Trumpova: es una Capadocia a la que se puede encontrar en una cripta construída a base de huesos humanos bajo la iglesia ortodoxa de Сен Майкъл (San Miguel). Suele hablar en espiral, en evasivas y acertijos, y tiene un gato que se llama Señor Misifús. 

  • Husayn: es el chambelán moruno del Príncipe Basilio. Tras el atentado contra Basilio de 1204, en el que Husayn eliminó en solitario a tres atacantes del Príncipe, Husayn se ha convertido en uno de los pocos en quien el lasombra confía. Se trata de un hombre de piel demasiado oscura para un Cainita y rostro juvenil, suave, casi afeminado, que cuando no está atendiendo a sus obligaciones en la Corte de Basilio el Viejo suele pasar su tiempo regateando en la plaza del mercado, dentro del negocio del árabe Al-Ladino. 

  • Malina Abendana: es una sensual Lasombra a la que le gusta juguetear en los baños con otras Cainitas y preguntarles por su afiliación política mientras les refriega la espalda, los glúteos y las domingas con aceites, jabones aromáticos, especias y otros adobos. 


  • El "padre" Patryn: el carismático líder de la congregación bogomila que se reúne secretamente cada noche en el Templo de la Dorada Luz es un hombre extremadamente delgado, casi esquelético, que aparenta bastante más de los treinta años que debe tener. Es un hombre que predica con el ejemplo, practicando largos ayunos, celibato y deprivación de todo placer corporal, hasta límites que bordean la automutilación.

  • Amalia de Tracia: la exquisita, cadavérica palidez de esta mujer sugiere que pertenece también al clan Capadocio. Amalia, una "diosa" como se define a sí misma, busca la redención y salvación no solo de su propia alma, sino la de todos los mortales y Cainitas, en la congregación bogomila del padre Patryn. El rostro de Amalia exuda la belleza de una estatua de mármol: fría, austera e implacable, de perfil griego clásico y poderosa nariz aquilina. Sólo sus ojos oscuros traicionan la celosa búsqueda de salvación que la consume. Lleva sus negros cabellos impecablemente enroscados en un complicado recogido griego que acentúa aún más su imagen estatuaria. Viste las túnicas simples y drapeadas de las mujeres tracias de la antigüedad. 
  • El Gigante Albino: desde hace unas noches, una nueva leyenda aterroriza a los habitantes de Sofía. El rumor se ha extendido como la pólvora: un ogro o gigante blanco como la misma muerte y que va dejando un reguero de cabezas reventadas, huesos rotos y miembros cercenados allá por donde pasa.
  • Alfonso de Landa:  claramente un extranjero en la ciudad, el Lasombra ibérico Alfonso de Landa es, a pesar de su lejano origen, perfectamente capaz de hablar con fluidez la mayoría de los idiomas transilvanos. Alfonso es un hombre devoto que no oculta su opinión de que la verdadera Fe es la romana, y no el cristianismo ortodoxo bizantino que domina esta región del Este europeo. También es un abierto opositor de Basilio el Viejo, y asegura que el actual Príncipe guarda en unas catacumbas bajo su Refugio un monstruo para usarlo en contra de sus enemigos y de la propia ciudad llegado el caso de que alguien amenazara su posición. Sin embargo, Alfonso reconoce no tener pruebas de esto último. Tanto en materias religiosas como políticas Alfonso afirma creer en el poder de la razón y el diálogo y rechazar todo tipo de violencia, y de hecho es por todos conocidos que el Príncipe y él se reúnen periódicamente para debatir civilizadamente sobre todo tipo de asuntos. Físicamente, Alfonso es un atractivo y elegante español que adorna su rostro, de una belleza clásica, con un fino bigote negro. Alfonso es un representante de una organización Lasombra llamada la Curia Carmesí y puede recurrir a un contingente de unos diez hombres armados, entre vampiros y ghouls. Su mano derecha es otro Lasombra muy taciturno, llamado Járic.

  • Liliya es una (o dos) Tzmisce(s) que ronda por las ruinas de una vieja mansión en la parte bizantina de Sofía, añorando los viejos y buenos tiempos en los que eran los voivodas Tzimisce y no los arribistas Lasombra, quienes reinaban sobre las tierras búlgaras. Liliya es una figura pasmosa de cuatro piernas, cuatro brazos y dos cabezas unidas a un mismo torso. La cabeza dominante es la de una mujer en la veintena, mientras que la cabeza secundaria (Liliya Dohsz) es la de una niña maliciosa y siniestra. Ambas parecen tocadas por la locura, quién sabe si por algún tipo de contaminación Malkavian o por haber ido demasiado lejos en la metamorfosis de la Vicisitud. 
  • El Eslávico es, según las Liliyas, un espantoso Matusalén que lleva durmiendo bajo el subsuelo de Sofía desde el siglo IX. Tal vez se trate del mostruo del que habla Alfonso de Landa. Las Liliyas afirman que pronto el Eslávico se alzará, ya que la estaca que le atravesaba el corazón y le palarizaba ha sido robada hace unos días. Cómo saben tan cosa las Liliyas, es un completo misterio.

  • Ilija Vlaçzévic, Slavko Curukunin, Shaska, Nadelya y Radoslava Rusika son los nombres de cinco ancillae Lasombra que habitan en la ciudad.

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