viernes, 15 de enero de 2021

Los Cainitas de Bistriz

La ciudad de Bistriz (en valaco, Bistrița; en alemán arcaico: Nösen; en húngaro: Beszterce) no se ha librado de las terribles consecuencias de la Peste Negra. Al igual que ha ocurrido con el resto de las ciudades de las Siebenburgen, Bistriz ha perdido en los últimos años más de un tercio de sus habitantes mortales. La población Cainita, sin embargo, ha logrado mantenerse estable e incluso crecer moderadamente, lo que plantea nuevos retos a la hora de alimentar convenientemente a todos. 

La Revuelta Anarquista ha cambiado bastante el panorama político de la ciudad Esta es una lista de los residentes recientes (algunos de los cuales ya no viven entre los muros de la villa) y frecuentadores habituales de la ciudad:

  • El Conde Radu Szantovich, también conocido como Radu Bistri (Radu de Bistriz) es el Príncipe Tzimisce de la ciudad in absentia, después de haberse retirado a su fortaleza del Paso de Tihuta por el avance Anarquista. Desde hace meses, su influencia sobre Bistriz se ha reducido a un título en papel mojado.


  • Barabbas, el Buen Cristiano, es un honrado comerciante, tabernero y trapero que lleva muy pocos años en la ciudad y aún no se ha terminado de asentar en ella por completo. Regenta el New Barry's Café Israelien, una humilde taberna que poco a poco va ganando fama entre los Cainitas como lugar de esparcimiento.

 


  • Uphrasia, la Nosferata, es posiblemente la prostituta peor pagada de la historia de las Siebenburgen. Aun así, y pese a su horripilante aspecto, todavía tiene clientes. Lo cual demuestra tres cosas: que nunca se debe subestimar el poder de la desesperación de la gente, que tiran más dos tetas que dos carretas, y que los hombres dan asco en todas las épocas.


  • Különos Doktor. Bistriz no es excepción a la proliferación de Capadocios que últimamente están apareciendo como setas (de cenotafio) por toda Europa Oriental. Este autoproclamado "Señor de las Artes Místicas"  dedica buena parte de sus noches a aliviar el dolor de los apestados sajándoles los bubones purulentos con su cuchillo de cirujano. Luego utiliza el mismo cuchillo, por supuesto sin lavar, para sacar muelas, ayudar en los partos difíciles y hacer sangrías a los enfermos de melancolía. Su eficacia como doctor está fuera de toda duda: allá donde va, al poco tiempo desaparece la enfermedad. Muerto el perro, se acabó la rabia. Los pocos que le conocen un poco saben que el buen doktor en realidad no iba para vampireso; de mortal tenía un don para la sanación y apuntaba maneras de Mago Verdadero. Durante un tiempo fue aprendiz de Valoran, maestro del Coro Celestial. Pero una Capadocia avarienta se interpuso en su destino, abrazándole y destruyendo en el proceso su Avatar.  El doktor sabe que la nigromancia de su Clan es un pobre sustituto para las altas artes curativas que una vez tuvo en la punta de sus dedos, pero no pierde la esperanza de poder ayudar a quienes sufren, si no es en este mundo al menos en su tránsito al siguiente.


  • Walt es el más bello y astuto, amén de último superviviente, de los tres hermanos anarquistas que fueron enviados a desestabilizar la ciudad. Ahora que Radu es solamente una sombra sin ningún podre real en Bistriz, Walt se dedica a propagar la causa anarquista repartiendo folletos informativos en lo que queda del Eliseo. El hecho de ser completamente analfabeto no le resta entusiasmo en esta tarea.

 


  • Aldrich von Gründerson, mercader y antiguo señor del Paso de Tihuta, se ha establecido en una sólida mansión con salón a doble altura de la urbanización Mirador de Montepinar, calle Ave del Paraíso, número trece, aunque en la práctica se pasa la mayor parte del año viajando, por lo que apenas se deja ver por la ciudad.


 

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