sábado, 13 de mayo de 2023

Queridísima Vycènta (II)

Queridísima Vycènta:

Siento muchísimo no poder acudir a tu Aquelarre de Otoño, con lo mucho que sé que lo has estado preparando. Tus Aquelarres son los mejores de toda Transilvania, sin duda, y me apetecía mucho reunirme contigo y con las chicas, echar unas risas, correr desnudas por el bosque, invocar a uno o dos bafometos, hacer alguna competición de quemar cosas con bolas de fuego, ese tipo de placeres sencillos que tenemos las Maestras de los Misterios del Ocultismo. sin embargo, el deber llama.

Llevo casi una semana sin pegar ojo. Todas las bolas de cristal de la Capilla están zumbando como locas, día y noche, y no se calman ni metiéndolas bajo hielo en la Cámara Plomiza. Esto solo puede significar una cosa: que se ha producido una alteración en el tas de nivel siete en la escala de Etrius, como poco, cosa que no ocurría desde la conjunción del 74. El fenómeno debe ser local, ya que he telepateado a Ceoris y a las Capillas de Viena y Timișoara y allí no han notado nada. Así que me toca investigar a mí.

 


 Me llevo a un par de bichajos para poder hacer un reconocimiento aéreo. La más joven aún está blandita y apenas puede levantar mi maleta de sombreros, pero la mayor es fuerte y bastante cómoda, aunque en los vuelos largos se me acaban enfriando los riñones. 

Tú pásalo muy bien con las chicas. Ya me contaréis. 

He pensado que lo mejor es que te lleve esta carta el cretino de mi Flaubercio. Es bueno que nuestros maridos tengan gustos comunes y un nivel parecido de idiotez: así mi Flaubercio podrá llevarse de cacería a algún sitio lejano a tu Svatopluco y de esa forma podrás estar tranquila de que no vaya a interrumpir tu Aquelarre por no saber hacerse el nudo de los zapatos o alguna otra tontería. Verás que le lleva de regalo un babero que he tejido yo con mis propias manos (en realidad, las de mis homúnculos): he notado que su problema de labio leporino se está agravando con los años y he pensado que esta prenda de ganchillo puede ayudar a mitigar los abundantes rastros de saliva que va dejando tu media naranja cuando va por ahí haciendo el memo con esa expresión de pánfilo boquiabierto que le caracteriza. De nada, nena, las amigas estamos para estas cosas. 

Lo dicho,  termino la carta porque tengo que Empezar la Misión. Con un poco de suerte todo sea una tontería que pueda resolver con un par de Rituales y pueda reunirme con vosotras antes de que acabe el Aquelarre. Guardadme un palo de escoba untado en belladonna por si las moscas.

Siempre tuya, 


Melania bani Tremere, 

Regente del Cuarto Círculo 

(con Acreditación positiva por parte de Ceoris para el Quinto) 

Arbitrium Vincit Omnia

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